A mi derecha se encuentra él.
Él que sólo mira.
Que duerme, que piensa (que para él no es pensar)
que no piensa en mí,
que no siente ese escalofrío
que no sueña.
Él que no habla cuando debe
y que no me conoce, y que yo tampoco lo conozco.
Y que me desespero cuando no lo toco
y no lo entiendo.
Él que solo ahora puede aliviarme el corazón.
Que sólo puede calmar esta angustia provocada por sus inseguridades
y las mías.
Él que recuerda a otra.
Que recuerda el cuerpo,
los pechos, los labios de otra
y no los míos.
Alíviame el corazón
Ayúdame a volverme virgen otra vez,
virgen de pensamientos y razones.
Conviérteme en lo que era antes,
antes de caer en este enamoramiento,
en esta ceguera en la que estoy envuelta
y que no me explico como llegó a mí.
alíviame el corazón
por favor
una y otra vez.
Cindy Sherman
miércoles, 20 de julio de 2011
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